martes, 29 de diciembre de 2009

balance de fin de año

Se acaba el año y llega el momento de hacer balance del mismo.
Está claro que este ha sido el año de la crisis, o como yo suelo decir, de las crisis, porque me da la sensación de que la económica no es la única que ha planeado sobre nuestras cabezas. A saber, tenemos esa misma crisis económica, con la laboral de la mano, la de la clase política, la de la educación (sobre todo la educación en valores), las personales (las de cada uno), etc, etc.
En lo personal, el balance no ha sido malo. De momento (y espero que siga así muchos años) cuando me preguntan ¿cómo estás? Sigo contestando aquello de “estupendamente, cada día mejor” o “entre muy bien y excelente, pon la raya donde quieras” (por cierto, hay gente a la que le molesta que conteste eso ¿qué os parece?). Al fin y al cabo, me sigo considerando un privilegiado. Sigo teniendo trabajo (que con la que está cayendo no es poco), físicamente me encuentro bien (para la edad, que dicen algunos) y he pasado el año sin achaques de importancia ni lesiones. Incluso he terminado dos medias maratones, cosa impensable para mi hace un par de años y sigo teniendo a mi alredededor una familia y unos amigos a los que quiero y que creo que me quieren (o por lo menos disimulan muy bien). Hasta mis enemigos (si es que los tengo) no se han metido conmigo de una forma apreciable…
¡Ah! Se me olvidaba. También este ha sido el año del comienzo de este blog y del Club NutriEstetica que me sirven para mantener un contacto virtual con los que leéis el primero y reciben los boletines del segundo, experiencias ambas que de momento, y espero que duren, me están dando muchas satisfacciones (como me las dio en su día la publicación del libro). En fin, que como he susodicho, y sin ánimo de dar envidia a nadie, me sigo considerando un privilegiado.
Pero si el fin de año es el momento de hacer balance del que acaba, también lo es de hacer planes y buenos propósitos para el que comienza. En este apartado, cada uno tiene que hacer los suyos con toda la ilusión e intentar cumplirlos con todo su empeño y también, por qué no, con toda la ilusión. Si logramos cumplirlos, estupendo y si no, siempre habremos aprendido algo que nos servirá cuando volvamos a plantearnos nuevos retos.
En fin, que de momento no pienso escribir más hasta el año que viene porque lo poquito que queda de este tengo que sentarme a definir mis objetivos y mis buenos propósitos para el siguiente.
Y no quiero dejar pasar la ocasión de desearos, a todos, un próximo año lleno de Ventura (de Buena Ventura) en todos, todos los sentidos y que el 2010 sea, como muy malo, muy malo, muy malo, igual que este que acaba. De ahí para adelante, todo será mejorar.
FELIZ Y MUY PRÓSPERO AÑO NUEVO!!!!!!!!!!!!!!!!





miércoles, 23 de diciembre de 2009

mi árbol de navidad

Hace unos años recibí por Navidad un texto en power-point que me gustó y lo guardé en mi ordenador. Curiosamente, lo he vuelto a recibir en estos días y he decidido aprovecharlo y adaptarlo a mi manera para vosotros.

Quisiera preparar en estos días un árbol de navidad muy especial. Un árbol de navidad en el que colgaría, no ya en lugar de regalos sino como los mejores regalos, los nombres de todos y cada uno de mis amigos.


De los amigos que tengo a mi lado y de los que están en la distancia.
De los amigos nuevos y de los amigos de toda la vida.
De aquellos que veo todos los días y los de los que encuentro de vez en cuando.
Los nombres de los que siempre recuerdo y de los que olvido más a menudo de lo que se merecen.
De los que siempre están ahí y de los que aparecen de vez en cuando.
De los que comparten conmigo las horas alegres y los momentos más difíciles.
De aquellos a los que sin querer herí y de los que sin querer me hirieron.
De aquellos a los que conozco profundamente y de aquellos a quienes solo conozco someramente.
De los que me deben algo y de aquellos a quienes debo mucho.
De los amigos humildes y de los amigos importantes.

Los nombres de todos los amigos que han pasado por mi vida, de los que tengo ahora y de los que ya no están, de los que vais a recibir este mensaje y de los que, por una causa o por otra no lo recibirán.

Un árbol que tenga unas raíces tan profundas que vuestros nombres no se puedan arrancar jamás.
Un árbol de hojas perennes y que cuando florezca cada nuevo año, nos traiga sus frutos de ilusión, salud, amor, paz y alegría.

Ojalá que por Navidad nos podamos encontrar compartiendo bajo su sombra los mejores deseos de esperanza y de felicidad.



Encaramado en sus ramas y de todo corazón os deseo a todos...


FELIZ NAVIDAD!!!!!!!!!!!!!!



viernes, 11 de diciembre de 2009

recetas 16 y 17

Se acercan las navidades y muchos empezamos a preguntarnos qué preparar para las cenas de Nochebuena o Nochevieja o para las comidas de Navidad o Añonuevo.
Pensando en ello, aquí os dejo un par de ideas para unos deliciosos entrantes.
MINIBROCHETAS DE PIÑA Y LANGOSTINO
Ensartar en un palillo una cola de langostino crudo y un trozo de piña natural de un grosor parecido al del langostino. Cocinar a la plancha hasta que la cola del langostino esté hecha. La piña quedará ligeramente caramelizada. Se pueden hacer varios a la vez en una sartén. Una vez sacados a una bandeja, pulverizar con un poquito de aceite de oliva virgen extra crudo y añadir unas escamitas de sal maldon. Se prepara justo antes de servir (se hacen en un pis-pas) para comerlos calientes. Se comen de un solo bocado para mezclar los sabores en la boca.
(Nota: La versión "hermana mayor" de esta brocheta la podéis encontrar en el bar "Juan y Pínchame"de la calle Laurel de Logroño. Ya véis que se puede ir de pinchos aún estando a dieta...)
BOLITAS DE JAMÓN RELLENAS DE SALMÓN Y LANGOSTINOS
Picar muy fino unas lonchas de salmón ahumado y unas colas de langostinos cocidos (más o menos la misma cantidad de cada). Añadir pepinillos en vinagre o alcaparras picaditas (si no os apetece el puntito de vinagre, podéis añadir albahaca o cebollino picados). Ligar toda la mezcla con un poco de mahonesa Light.
Por otra parte, cogemos un recipiente de huevos o una cubitera que utilizaremos de molde. Forramos cada hueco con una loncha muy fina de jamón serrano de tal manera que sobresalga por los bordes. Rellenamos con la mezcla de salmón y langostinos y cerramos la parte superior con el jamón que “cuelga” con lo que conseguiremos la forma de “bola” .También se puede preparar en rollitos, pero la presentación en forma de bombón de jamón relleno , queda muy vistosa, sobre todo si ponemos cada bolita en un papelito de los que ya venden preparados para ello. Una vez hechos, se pueden adornar con pepinillo, alcaparra, albahaca o cebollino picado según lo que hayamos puesto en el relleno.

lunes, 7 de diciembre de 2009

buscar la tendencia


Como ya comentamos en una entrada anterior, cuando estamos intentando adelgazar tenemos que racionalizar la báscula y ser conscientes de que la diferencia de peso entre dos pesadas consecutivas no nos dice gran cosa.
Lo verdaderamente importante en este sentido es la tendencia a la baja, a la alta o a mantenerse en pesadas sucesivas. No tenemos que empeñarnos en perder un peso determinado por semana, sino en que la marcha del peso, semana tras semana, sea descendente. Con altibajos, seguramente, pero descendente. De hecho, la gráfica de pérdida de peso en el tiempo es siempre una línea quebrada, en la que puede haber incluso picos de subida, lo que no será preocupante siempre y cuando la tendencia sea hacia abajo.
Además, aunque hiciéramos lo mismo en semanas consecutivas (misma dieta y tipo de ejercicio), la manera en que la báscula reflejaría la pérdida de peso será distinta en una semana que en otra.
Imaginemos que estamos bajando las escaleras de casa ¿de acuerdo? Podemos hacerlo más despacio o más deprisa. Incluso cuando caminamos por el rellano de un piso, si alguien nos preguntara ¿qué haces? Contestaríamos: bajar las escaleras. Y es lo que estamos haciendo. Aunque en ese momento no estemos avanzando hacia abajo, la tendencia es a bajar aunque estemos caminando en llano. Es más, si se nos caen las llaves y retrocedemos un par de escalones para recogerlas, seguiremos diciendo que estamos bajando las escaleras porque esa es nuestra intención, nuestra dirección y en general, nuestra tendencia.
Si lo tenemos tan claro con las escaleras, ¿por qué no pensamos lo mismo con el peso? De esta manera, no tendremos que preocuparnos si alguna semana no perdemos peso (o si cogemos algo) siempre y cuando la tendencia general sea descendente.
Del mismo modo, podemos decir que estamos engordando cuando la tendencia es a subir, aunque alguna semana suelta la báscula diga que hemos perdido peso y quizás sea el momento de plantearnos seriamente cambiar algunos hábitos de alimentación porque (y volvemos a repetirlo), si seguimos haciendo lo mismo conseguiremos los mismos resultados.
Y esto también nos sirve para cuando queremos mantener un peso estable. No podemos pretender pesar exactamente lo mismo cada vez que subamos a la báscula. Eso no sería mantenerse, sería milagro. Mantener el peso es mantener un peso determinado más/menos un kilo y medio o dos kilos, es decir, mantener una tendencia estable.