domingo, 28 de febrero de 2010

congreso

No sé si sabéis que este fin de semana he estado en el 25 congreso de la Sociedad Española de Medicina Estética en Barcelona, en el que he tenido la oportunidad de ejercer de moderador en varias mesas de debate.
Ha estado bastante interesante. Siempre te enteras de alguna novedad y siempre aprendes alguna cosa que no sabías. Estos congresos sirven también para hacer relaciones con otros colegas y para reafirmarte en tu profesión y darte cuenta de que no haces las cosas mal del todo.

Otra cosa ha sido la vuelta desde Barcelona, pues a causa de esa inclemencia atmosférica que hemos padecido en el norte de España conocida como ciclogénesis explosiva (y luego dicen que hablamos raro los médicos) o “tormenta perfecta” (que decían los medios de comunicación), estuve retenido cinco horas en la estación de Zaragoza sin saber si iba a poder continuar o no el viaje de regreso a casa. Una de esas situaciones que oyes en los noticiarios de vez en cuando y que te parecen que solo pasan en la tele y a los demás, como aquello de que te toque la lotería…
Pues resulta que la lotería no me ha tocado, no, pero lo de que se cierren las vías de ferrocarril y el tráfico por carretera, eso sí que me ha tocado y a padecer la desorganización y la desinformación por parte de los ¿responsables? de turno, también, lo que me hizo (y al resto de los pasajeros del tren en el que viajaba y de otros cuantos más) cargarme de paciencia y aguantar estoicamente hasta que nos dieron una solución, lo que a su vez me hizo recordar el comienzo de un bello poema de Santa Teresa de Jesús: “nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza…” y otro bonito palabro sinónimo de imperturbabilidad que comentaré en otra entrada del blog.

Y ya en casa y en clave de humor, os dejo un extracto del debate y turno de preguntas tras una de las ponencias estrella del congreso. Ponencia a cargo del prestigioso Doctor Tilla Deatún, director de la cadena de clínicas Nogordo de Porto Alegre e inventor del mundialmente conocido sistema de nutrición “Seloco Metodo” basado en teorías contrarias a las habituales y que cuenta con millones de seguidores a nivel mundial (eso sí, adelgazar, lo que se dice adelgazar, no adelgaza ni uno ¿por qué será?)

Pregunta: Los ejercicios cardiovasculares prolongan la vida ¿es verdad?
Respuesta: El corazón está hecho para latir una cantidad de veces determinadas. No desperdicie esos latidos en ejercicios. Su periodo de vida se gastará, independientemente de su uso. Acelerar su corazón no va a hacer que usted viva más. Eso es como decir que usted puede prolongar la vida de su coche conduciendo más deprisa. ¿Quiere vivir más? Échese la siesta.
P: ¿Debo dejar de comer carnes rojas y comer más frutas y vegetales?
R: Se necesita entender la logística de la eficiencia en alimentación.¿Qué comen las vacas? Hierba y maíz. ¿Qué es eso? Vegetales. Entonces un filete es el mecanismo más eficaz de colocar vegetales en su sistema. ¿Necesita comer cereales? Pues coma pollo.
P: ¿Debo reducir el consumo de alcohol?
R: De ninguna manera. El vino está hecho de fruta. El brandy es un vino destilado, lo que significa que se elimina el agua de la fruta de modo que usted saque mayor provecho de ella. La cerveza también está hecha de cereales. No limite demasiado su consumo.
P: ¿Cuales son las ventajas de un programa regular de ejercicios?
R: Mi filosofía es: si no tiene dolor, no haga nada. Está usted bien.
P: ¿Los fritos son perjudiciales?
R: Hoy en día la comida se fríe en aceite vegetal. La verdad es que quedan impregnadas de aceite vegetal. ¿Como puede ser que más vegetales añadidos sean perjudiciales para usted?
P: ¿La gimnasia ayuda a reducir la obesidad?
R: Absolutamente no. Ejercitar un músculo lo único que hace es aumentar el tamaño del músculo.
P: ¿El chocolate hace daño?
: Es cacao. Otro vegetal. Es un alimento bueno para ser feliz. La vida no debe ser un viaje para la tumba, con la intención de llegar sano y salvo, con un cuerpo atractivo y bien preservado. Lo mejor es emprender el camino, con una cerveza en la mano y un bocadillo en la otra. El mejor final es haber tenido un cuerpo completamente gastado, totalmente usado, gritando: mereció la pena, qué viaje tan extraordinario...
P: ¿Algún consejo más que nos pueda dar?
R: Si andar mucho fuera saludable, los carteros serían inmortales. Las ballenas se pasan nadando todo el día, solo comen pescado y solo beben agua. Sin embargo están gordas. Las liebres corren, saltan y no paran, pero no pasan de 15 años de vida. La tortugas no corren y no hacen nada, pero viven 450 años.

domingo, 21 de febrero de 2010

paradigma

Tengo en mente ir escribiendo cosillas en el blog sobre lo que yo llamo "bonitos palabros".
Y el primer "bonito palabro" de la serie es "paradigma".
Hace tiempo recibí un power point con el título “como nace un paradigma”. Lo tenía guardado para comentarlo un día de estos, pero como esta semana lo he vuelto a recibir (me lo envió mi amigo y compañero Javier) he decidido compartirlo hoy con vosotros.
Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, paradigma significa ejemplo o ejemplar. Así que podemos decir que un paradigma es un modelo o patrón en cualquier disciplina científica. En el campo de la psicología, el término paradigma se refiere a las acepciones de ideas, pensamientos o creencias (generalmente incorporadas durante nuestra primera etapa de vida) que se aceptan como verdaderas o falsas sin someterlas a prueba de un nuevo análisis.
El texto que recibí contaba más o menos la siguiente historia:
Un grupo de científicos colocó cinco monos en una jaula. En el centro de la jaula colocaron una escalera y sobre ella un montón de plátanos.
Cuando un mono subía por la escalera para coger los plátanos, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo.
Después de recibir unos cuantos chorros de agua fría, cuando un mono iba a subir por la escalera, los otros le golpeaban para que no lo hiciera.
Pasado algún tiempo, ningún mono subía por la escalera a pesar de la tentación de los plátanos.
Entonces los científicos sustituyeron a uno de los monos por otro que lo primero que hizo fue subir por la escalera a por los plátanos, siendo automáticamente bajado por los otros con una tremenda paliza.
Después de unas cuantas palizas, el nuevo mono del grupo ya no subió más por la escalera aunque no entendía muy bien el por qué de los golpes.
Un segundo mono fue sustituido y ocurrió lo mismo. El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato. Un tercer mono fue cambiado y se repitió el hecho: el grupo lo volvió a golpear cuando quería trepar a por los plátanos. El cuarto y finalmente el quinto de los monos del inicio del experimento fueron sustituidos.
Los científicos quedaron entonces con un grupo de cinco monos que aunque nunca habían recibido un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentara llegar a los plátanos.
Si fuera posible preguntar a alguno de ellos por qué le pegaban al que intentaba subir por la escalera, con mucha seguridad la respuesta sería: “no sé, aquí las cosas siempre se han hecho así”.
Y aquí viene la pregunta: ¿por qué hacemos las cosas siempre de la misma manera si tal vez las podemos hacer de otra? ¿por qué nos dejamos llevar por la inercia y no nos planteamos cambiar nuestra forma de actuar?
Dicen que fue Einstein quien dijo eso de “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.
Y también a Einstein se le atribuye la frase “Solamente hay dos cosas infinitas en el mundo: el universo y la estupidez humana”.
Y digo yo: ¿por qué no nos proponemos crear nuevos paradigmas?

sábado, 13 de febrero de 2010

tres recetas por el precio de una (20, 21 y 22)

Hoy vamos a cocinar 2 variantes del mismo tema: LOMOS DE MERLUZA AL HORNO.
Variante nº 1: Lomos de merluza CON JAMÓN
Se ponen en una fuente de horno los lomos de merluza sin espinas (valen los congelados, previamente descongelados, claro) con un poco de sal y pimienta. Se pone encima de cada lomo una rodaja de tomate y encima del tomate un par de lonchas de jamón serrano dobladas. Se ensarta todo con un palillo (el jamón, el tomate y el lomo de merluza), se le echa por encima un hilito de aceite de oliva virgen extra, se espolvorea con romero picadito (o la hierba que os guste y os apetezca) y se mete al horno (previamente precalentado a 190 grados) durante 10-12 minutos.



Variante nº 2: Lomos de merluza CON LANGOSTINOS
Esta receta es muy parecida a la anterior, pero en lugar de poner sobre los lomos de merluza tomate y jamón, se pinchan en el palillo 2 ó 3 langostinos pelados. Se espolvorea con sal, pimienta y un chorrito de aceite de oliva virgen extra y se meten al horno a 190 grados durante 10 – 12 minutos. Mientras están en el horno, freímos en una sartén con un poquito de aceite virgen extra unos ajitos en láminas a fuego no muy fuerte y cuando estén doraditos retiramos la sartén del fuego y le añadimos una cucharadita de pimentón (a mi me gusta el picante). Cuando el pescado esté hecho, lo sacamos del horno y le echamos por encima el aceite con el ajo y el pimentón.


Como el ingrediente básico de ambas recetas es el mismo (lomos de merluza) y la temperatura del horno y el tiempo de cocción también son iguales, podéis poner las dos recetas al mismo tiempo en la bandeja del horno… o por qué no, hacer una FUSIÓN DE AMBAS y pinchar en cada lomo una rodaja de tomate y uno o dos langostinos envueltos en una loncha de jamón y así ya tenemos otra receta ¿no os parece?

sábado, 6 de febrero de 2010

mil excusas

Al utilizar esta expresión, no me estoy disculpando (aunque bien pudiera hacerlo si es que lo que estáis leyendo os parece un auténtico rollo).

Lo cierto es que cuando nos ponemos a dieta para adelgazar podemos buscar mil excusas para saltárnosla a la torera. Y si no las encontramos, nos las inventamos. Como en ese anuncio de televisión en que una pareja celebra que han movido el macetero para ponerse ciegos de queso.
¿Quién que haya estado a dieta no ha aprovechado que tiene invitados, o que come fuera de casa, o que está nervioso, o que tiene algo que celebrar o, o, o...?
Puestos a buscar excusas, una de las que se esgrimen con más frecuencia es el tipo de actividad laboral que se realiza. Os puedo asegurar que he conocido en la consulta a personas que ejercían trabajos distintos y que todos los que se lo han planteado seriamente y con una actitud positiva han conseguido adelgazar, les haya costado más o menos.
Para que os hagáis una idea, he tratado con viajantes y camioneros que comen fuera de casa cinco días a la semana; panaderos y pasteleros, que además de estar “metidos en harina” tienen unos horarios matadores; camareros y personal de hostelería que siempre andan entre platos y copas, ejecutivos que tienen cantidad de comidas de negocios...
Pero quizás el gremio más numeroso que ha pasado por mi consulta sea el de las amas de casa, lo mismo las que ejercen su labor (que no “sus labores”) en exclusividad o las que lo hacen compartiéndola con otro trabajo fuera de casa. Yo creo que puestos a buscar excusas, este colectivo es uno de los que más fácil tiene el encontrarlas. Por una parte tienen que pensar en comida cada vez que planean un menú familiar. Por otra, tienen que ir a la compra y vuelven a exponerse a multitud de productos “apetecibles pero prohibidos”. Por otra tienen que preparar la comida todos los días. Por otra tienen que enfrentarse a lo que yo llamo el “complejo del cubo de basura” , es decir, “esto me lo como para que no sobre” o “porque no lo voy a tirar a la basura”... (aquí es cuando les suelo decir aquello de que estando a dieta, más vale a la basura que no a la cintura). Y además, estas “expertas en economía doméstica”, acaban pasando muchas horas solas al cabo del día con el riesgo de aburrimiento y desidia que también podrían aprovechar como excusa para picar cualquier cosa.
Y sin embargo, las amas de casa también pierden peso si se lo plantean de la forma correcta. O sea, con unos objetivos claros y una actitud positiva para no autoengañarse.
Aunque he de reconocer que en esto de buscar excusas hay verdaderos artistas. Y si no, juzgad vosotros mismo: