viernes, 23 de agosto de 2013

receta 45

Hoy os dejo una receta nueva, muy fácil de hacer, como casi todas las que os voy poniendo (ya sabéis que uno es muy simple y lo demuestra hasta en la forma de cocinar).
Es un plato muy apetecible y fresco, ideal lo mismo para comer en verano como para utilizar de entrante en una comida con invitados o por qué no, para comenzar un menú navideño.
ROLLITOS DE SALMÓN Y LANGOSTINOS CON ABRIGO DE JAMÓN IBÉRICO
¿qué bien suena, no?
Para dos personas, necesitaremos 100 grs. de salmón ahumado, 10 langostinos cocidos, una cucharada colmada de mayonesa light, 4 lonchas finas de jamón ibérico y albahaca picada. Si estáis más comensales, calculad la proporción, que no es tan difícil, jeje.
Pelamos y picamos los langostinos. Picamos el salmón y lo juntamos con los langostinos (el tamaño del picado, a vuestro gusto. A mi me gusta encontrarme tropezones). Añadimos la mayonesa y albahaca picada y hacemos una mezcla homogénea.
Estiramos las lonchas de jamón ibérico, ponemos encima la mezcla y enrollamos.
Servir sobre un lecho de lechuga (o escarola o rúcula...) picada a modo de decoración o con albahaca picada por encima...
Es un plato ligero que aporta pocas calorías, proteínas de calidad y grasas insaturadas saludables para el corazón (polinsaturadas omega 3  en el salmón y monoinsaturadas en el jamón ibérico)
Así que si además de rico es sano y ligero ¿qué más queremos?


domingo, 4 de agosto de 2013

pregunta importante

Durante mi estancia en la Universidad, un profesor nos hizo un examen sorpresa. Todos refunfuñamos, pero intentamos hacerlo  lo mejor posible. 
El examen constaba de diez preguntas. Todo iba más o menos bien hasta que llegué a la última:
¿Cómo se llama el bedel de la sala de Anatomía?
Seguramente esto era algún tipo de broma del profesor... Yo había visto muchas veces al bedel. Tenía unos sesenta años, estaba bastante calvo, desdentado, tenía una voz ronca... incluso alguna vez había cruzado alguna palabra con él para preguntarle alguna cosa, pero ¿por qué iba a saber su nombre?
Entregué mi examen dejando la última pregunta en blanco.
Antes de que terminara la clase, alguien preguntó al profesor si la última pregunta contaría para la nota del examen.
-Absolutamente-, dijo el profesor. En sus carreras profesionales ustedes conocerán muchas personas. Tengan en cuenta que todas son importantes. Ellas merecen su atención y su cuidado, aunque solo les sonrían y digan : -¡Hola!-
Nunca olvidé esa lección.
¡Ah! y también aprendí que el bedel se llamaba Isidoro...

Aunque realmente el bedel de la sala de Anatomía se llamaba Isidoro, esta no es una anécdota personal, sino una "adaptación" de una historia que me contaron hace tiempo con la que comulgo plenamente y cuyo trasfondo también he intentado transmitir a mi hijo. Respeta a cada ser humano que conozcas. Todos somos importantes. Los padres, los hijos, los abuelos, los hermanos... Los jefes, los empleados, los compañeros... Los profesores, los alumnos, los bedeles, la señora de la limpieza... Los médicos y los pacientes... Los conductores y los pasajeros... Todos.
No cuesta tanto y la recompensa es grande.