lunes, 30 de septiembre de 2013

receta 46

Hoy os presento un clásico: 
SOPA DE POLLO CON VERDURAS
Creo que podréis encontrar tantas variantes de esta receta como madres y abuelas ha habido, hay y habrá en el mundo mundial. De todos modos, aquí os dejo una versión facilita que espero que os guste.
Necesitamos un kilo de verduras variadas, un litro de caldo de carne y una pechuga de pollo.
En una cazuela con una chispa de aceite de oliva virgen extra, rehogaremos un poco la verdura bien picadita (podemos poner lo que queramos: zanahoria, acelga, cebolla, guisantes, puerro, patata...)
Una vez rehogada la verdura añadimos un litro de caldo (que podemos comprarlo hecho o hacerlo con un litro de agua y dos cubitos de caldo si no nos queremos liar) y dejamos que hierva todo unos 20 minutos.
Pasado ese tiempo le añadimos la pechuguita cortada muy pequeña y dejamos que cueza hasta que esté hecha.
Rectificamos el punto de sal si es necesario y la dejamos enfriar.
Y ya tenemos un plato de cuchara apetitoso y bajo en calorías.
¡Buen provecho!


domingo, 22 de septiembre de 2013

hablando de botox

Transcripción de entrevista  realizada en Punto Radio (archivo):

.Dentro de los servicios de medicina estética que se ofrecen en Clínica Nutriestética ¿también se encuentra el tratamiento con botox?
Por supuesto. Teniendo  en cuenta que actualmente, el rejuvenecimiento facial con botox es el procedimiento no quirúrgico más demandado y que va cobrando cada día más adeptos,  no podíamos dejar de ofrecerlo.
.Pero en realidad ¿qué es el botox?
Para ser exactos, hay que especificar que botox es el nombre comercial que el laboratorio Allergan , uno de los que la elaboran, dio a la toxina botulínica tipo A y que es una marca registrada por ellos. Actualmente hay otras marcas de toxina botulínica de distintos laboratorios (Vistabel, Azzalure, Bocouture) autorizadas para su uso en medicina estética, pero de manera general, botox ha quedado de cara al público como el nombre por el que se conoce a este tratamiento.
.Y en medicina estética ¿para qué se utiliza?
La toxina botulínica se utilza para eliminar o suavizar las arrugas de expresión faciales, fundamentalmente las del tercio superior del rostro como pueden ser las arrugas del entrecejo, de la frente y las conocidas como patas de gallo.
.¿cómo funciona la toxina?
La toxina botulínica inhibe la acetilcolina de la terminación nerviosa, lo que impide que el músculo en el que la hemos inyectado se contraiga. Es decir: lo paraliza. Al no poder moverse el músculo, no se contrae y no se forma la arruga
.¿cuánto dura su efecto?
Una vez inyectada la toxina, el propio organismo se encarga de reparar ese daño y comienza a generar nuevas terminaciones nerviosas para restablecer el contacto con el músculo. En general se puede decir que los efectos duran de 4 a 6 meses aunque según se van repitiendo las aplicaciones, los efectos se suelen prolongar ya que el músculo se debilita por falta de uso. También hay variables que influyen en la duración, como el grosor de la piel y la potencia del músculo (en hombres suele durar menos que en mujeres), la cantidad de gestos que haga cada persona y si las arrugas son más o menos profundas.
.Si la toxina botulínica se puede decir que es un veneno ¿no es peligroso inyectarlo? ¿no hay peligro de desarrollar botulismo? ¿es seguro el botox?
La toxina botulínica se lleva empleando en distintas especialidades desde hace más de 25 años con gran seguridad y eficacia. Actualmente millones de personas en el mundo se realizan este tratamiento con fines estéticos.  Teniendo en cuenta que una ampolla de las que utilizamos tiene 100 unidades de toxina y que los efectos tóxicos para una persona de 70 kgs se calculan a partir de las 2500 u.i, podemos asegurar que el botox es uno de los medicamentos más seguros de los que utilizamos los médicos en nuestras consultas, ya que podríamos multiplicar por 20 la dosis que utilizamos en estética y aun así no tendríamos ningún efecto peligroso para el organismo
.¿Cuál es la edad ideal para inyectarse botox?
Más que de la edad, depende de las características anatómicas de cada persona ya que hay jóvenes de 25 años que tienen un entrecejo muy marcado y que mejoraría mucho con botox  mientras que hay otras de más de 60 que no tiene entrecejo y que no lo necesitan, De todos modos, al ser también un tratamiento de prevención , se suele recomendar su aplicación a partir de los 35-40 años, antes de que se consoliden las arrugas de expresión
.¿Y tiene resultados naturales? ¿no queda cara “de máscara”, sin expresión?

Vuelvo a insistir en que botox es el tratamiento más demandado y por algo será. Su uso no cambia la expresión natural del rostro, dándole un aspecto más relajado y mayor luminosidad a la piel. La clave de su éxito es que es un método poco invasivo y de aplicación fácil y rápida ya que se aplica mediante pequeños pinchazos y no dura más de 20-30 minutos. Apenas provoca molestias, no interfiere con el rimo diario de la vida del paciente y consigue resultados tan visibles como naturales, siendo precisamente esta naturalidad lo que más llama la atención de este tratamiento.



domingo, 1 de septiembre de 2013

grasas: cantidad y calidad

Hace unos cuantos años no se le daba importancia ni a la cantidad ni a la calidad de las grasas pero hoy en día se ha demostrado la importancia de estos conceptos que son esenciales para la alimentación. Aún así, aún corren por ahí errores y falsos mitos en torno a estos nutrientes esenciales.

A diferencia de lo que mucha gente todavía cree, no toda la grasa es mala. De hecho, como decía más arriba, las grasas son nutrientes esenciales para nuestro organismo ya que son una fuente importante de energía (cada gramo de grasa aporta 9 Kcal), ayudan a absorber las vitaminas liposolubles (A,D,E y K) y son componentes de las membranas celulares. Por este motivo es importante destacar que en una dieta equilibrada, alrededor del 30% de la energía diaria necesaria debe proceder de las grasas (o lípidos).

Básicamente podemos dividir las grasas en dos tipos: las saturadas y las insaturadas. Entre otras diferencias, podemos destacar que las grasas saturadas son sólidas a diferencia de las insaturadas que son líquidas a temperatura ambiente.

Las grasas saturadas son las que encontramos mayoritariamente en los alimentos de origen animal (carnes, lácteos enteros y derivados, mantequilla, nata… que también están presentes en bollería industrial…). Este tipo de grasas, consumidas en exceso, pueden ser perjudiciales ya que tienden a aumentar el colesterol total y el colesterol “malo” o LDL.  Uno de los principales factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, la hipercolesterolemia, está relacionado con un excesivo consumo de grasas saturadas, ya que a mayor consumo de grasa saturada, mayor nivel de colesterol en sangre. Por tanto, insistiremos en que una reducción del consumo de este tipo de grasas contribuye también a la reducción y prevención de dicho factor de riesgo.

Por otra parte, las grasas insaturadas son las que encontramos principalmente en los alimentos de origen vegetal como los aceites vegetales de oliva, girasol, etc. (menos los de coco, palma y palmiste, que aunque son de origen vegetal contienen grasas saturadas y que están presentes en muchos alimentos industriales camuflados bajo la leyenda genérica “aceites vegetales” sin especificar su origen), los frutos secos o las margarinas. Al contrario de las anteriores, las grasas insaturadas contribuyen al cuidado de la salud cardiovascular y pueden ayudar a reducir el colesterol dentro del marco de una alimentación variada y equilibrada que incluya frutas y verduras.


Por último, independientemente de su origen o de que sean buenas, las grasa son, como ya hemos mencionado, una fuente concentrada de energía (calorías) y debemos tener cuidado de no excedernos en su consumo si deseamos controlar nuestro peso.