martes, 24 de diciembre de 2013

Feliz Navidad

Que el espíritu de la Navidad inunde vuestros corazones y vuestros hogares para que vuestra luz interior alumbre vuestro entorno y a todos los que os rodean.

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!


sábado, 14 de diciembre de 2013

receta 48

A petición expresa de "La Cuqui" y ante la proximidad de las gastrofiestas navideñas, hoy os traigo una receta de 
MERLUZA RELLENA
que, como siempre, intentaremos que dentro de la laboriosidad, sea lo más sencilla posible.
Vamos a preparar primero el relleno. Para ello necesitamos colas de langostino peladas y troceadas, colas de gambas enteras, gulas, huevo cocido troceado, vino blanco, puerro y ajos (las cantidades las tendremos que calcular según el tamaño de la merluza).
En una sartén ponemos un poquito de aceite y cuando esté caliente añadimos el puerro  y el ajo picaditos.  Cuando comiencen a pocharse, añadimos el vino blanco y dejamos que hierva para que pierda el alcohol. añadimos después los langostinos y las gambas, damos un par de vueltas, añadimos las gulas, un par de minutos y el huevo duro picado. Retiramos del fuego y reservamos. (que conste que solo este relleno ya está para chuparse los dedos)
En una fuente para horno, ponemos la merluza abierta (habremos pedido al pescatero que le quite la cabeza y la espina central), salamos muy ligeramente y echamos por encima el relleno. Cerramos la merluza con cuidado y la sellamos con unos palillos que retiraremos cuando ya esté hecha.
En la misma sartén en que hemos cocinado el relleno (para qué vamos a manchar más cacharros) vamos  a preparar la salsa.  Ponemos un par de cucharadas de aceite y cuando esté caliente añadimos un par de cucharadas de harina. Removemos con una cuchara de madera y cuando comienza la harina a tostarse, un par de cucharadas o tres de tomate frito y otro chorretón de vino blanco. Mezclamos bien y vamos añadiendo poco a poco caldo de pescado y removiendo para que ligue la salsa hasta tener el aspecto de una bechamel muy clarita porque luego espesará en el horno (aquí lo suyo sería preparar un fumet con la cabeza y la espina de la merluza, las cabezas y cáscaras de los langostinos y de las gambas y unas verduras, pero como no queremos complicarnos la vida, vamos a utilizar caldo de pescado ya preparado del que venden en cajas en cualquier supermercado).
Cubrimos generosamente la merluza con la salsa y la introducimos en el horno previamente precalentado a 200 grados. Más o menos en 40 minutos la tendremos hecha, pero como cada horno es de una madre, tendremos que comprobar con un pequeño corte que está cocinada por dentro.


sábado, 7 de diciembre de 2013

mediterráneamente

La dieta mediterránea consiste en un "estilo de vida" basado en una dieta variada y equilibrada en la que predominan los alimentos obtenidos a partir de los cultivos tradicionales de esta zona geográfica bañada por el mar Mediterráneo (es decir, el trigo, el olivo y la vid) así como determinados hábitos de vida, como la socialización que, en cierta medida, están relacionados con los hábitos de alimentación.
Hablamos de una dieta que se ha ido desarrollando a lo largo de varios siglos y en la que, sin duda alguna, han influido gran cantidad de culturas que de una u otra manera han aportado ciertas características propias, dando como resultado que las características finales de la dieta mediterránea son la consecuencia de una sabiduría popular transmitida de padres a hijos a través de los siglos.
Está demostrado que los principales alimentos que componen esta dieta (pan, aceite de oliva, frutas, verduras, legumbres, hortalizas, pescado y vino) tienen efectos beneficiosos para la salud, destacando la baja incidencia de enfermedades cardiovasculares y de cáncer, teniendo como consecuencia una mayor longevidad de la población.

Como decía al principio, la dieta mediterránea es un "estilo de vida" y como tal comprende un conjunto de conocimientos, prácticas, rituales, tradiciones y símbolos relacionados  con los cultivos y cosechas agrícolas, la pesca y la cría de animales y también con la forma de conservar, transformar, cocinar, compartir y consumir los alimentos.
Comer juntos es uno de los fundamentos de la identidad y continuidad culturales de las comunidades de la cuenca del Mediterráneo, lo que pone de relieve los valores de hospitalidad, buena vecindad y diálogo intercultural, desempeñando además un papel esencial como factor de cohesión social en los festejos y celebraciones al agrupar a gentes de todas las edades, condiciones y clases sociales. 
Por todo esto, el pasado 4 de diciembre, La Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) acordó que la dieta mediterránea sea inscrita como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en Chipre, Croacia y Portugal, tres años después de aprobarlo para España, Grecia, Italia y Marruecos, con lo que la dieta mediterránea es ya Patrimonio de la Humanidad en siete países.