jueves, 8 de diciembre de 2016

receta 56

Hoy vamos a preparar una variante de la famosa ensalada caprese cambiando el tomate por kiwi. La mezcla en el mismo bocado de la mozzarella con el kiwi resulta sorprendente y muy rico.

ensalada caprese de kiwi
Cortamos en rodajas finas un queso mozzarella y un par de kiwis (yo he usado la variedad gold, de carne más amarilla).
En una fuente, vamos alternando una rodaja de queso con una de fruta hasta completar la hilera.
Para decorar y acompañar, yo he usado una pequeña cama de escarola en los laterales (podéis usar rúcula o canónigos) y encima he puesto unos tomatitos cherry cortados en mitades. 
Un poquito de sal y un poquito de vinagre de manzana sobre la escarola y los cherrys, y un chorro de un buen aceite de oliva virgen extra regando toda la ensalada... y ¡a disfrutar! 



miércoles, 7 de septiembre de 2016

el sombrero mágico

Érase una vez un mago que iba por un camino por el que no había árboles que le dieran sombra.
¡uff! ¡cuánto sol! ¡qué calor!
Pero bueno, yo soy mago –pensó- seguro que encuentro algo en mi chistera que me sirva para protegerme del sol. Y entonces sacó de la mochila su chistera, la golpeó con su varita  y dijo las palabras mágicas
¡abracadabra!
Metió la mano en la chistera y sacó… ¡un conejo!
Esto no me sirve…
¡abracadabra! Y salió una paloma
Y así siguió ¡abracadabra! Un pañuelo 
¡abracadabra! Una baraja, ¡abracadabra! confetis…
¡no hay manera!
Desesperado, desistió de seguir intentándolo, se puso su chistera dispuesto a seguir su camino y entonces se dio cuenta de que había estado buscando lo que ya tenía.
               






domingo, 3 de abril de 2016

ojalá

Ojalá que los niños reciban protección en todos los peligros.
Ojalá que los jóvenes consigan apoyo y orientación para tener una vida plena, digna y en paz.
Ojalá que las familias encuentren remedio a sus angustias y dificultades
Ojalá que los enfermos encuentren auxilio y fortaleza en su tribulación.
Ojalá que los oprimidos encuentren ayuda, los afligidos, consuelo y los débiles, fortaleza.
Ojalá nunca nos falte salud, trabajo, pan y tengamos cubiertas todas nuestras necesidades.
Ojalá sepamos demostrar gratitud, que es la memoria del corazón y un antídoto contra la desesperanza.
Ojalá tengamos, en definitiva, una vida llena de paz, alegría e inocencia.


domingo, 28 de febrero de 2016

mantenimiento

Un tratamiento de adelgazamiento no consiste simplemente en perder peso, sino en efectuar cambios en nuestros hábitos de alimentación para que, una vez alcanzado el peso deseado, nos sea más fácil mantenerlo en el tiempo.
Por eso, tan importante o más que adelgazar es mantener el peso perdido.
No hay, o al menos yo no la conozco, una dieta concreta de mantenimiento que nos asegure no volver a engordar.
No se debe pasar de la noche a la mañana de hacer una dieta de adelgazamiento a no hacerla en absoluto. Si hacemos esto, tenemos casi asegurado el rebote con la consiguiente recuperación de los kilos perdidos, ya que tenemos a nuestro organismo sometido a una situación de “hambre” voluntaria ante la que intenta protegerse aprovechando al máximo la comida ingerida, exactamente igual que lo haría si tuviera que adaptarse a una situación de “Hambre” por falta de alimento.
Si en esta situación ingerimos una cantidad de comida francamente superior, el organismo también intentará aprovecharla al máximo como mecanismo de defensa “porque no sabe lo que le va a venir mañana”.
Para evitar que esto suceda, hemos de pasar paulatinamente de una dieta de adelgazamiento a una dieta “normal”, es decir, a una dieta variada y completa pero no restrictiva.
Es, como si dijéramos, un tratamiento de deshabituación de la dieta de adelgazamiento con la cual nuestro organismo se ha acostumbrado a funcionar y a la que ha ajustado de una manera u otra su balance de ingresos y gastos.
Personalmente creo que es más fácil mantenerse en un peso más o menos estable que adelgazar, ya que para perder peso hay que hacer una dieta restrictiva, es decir, comer menos de lo que se necesita para llevar a cabo nuestra actividad diaria y así tener que sacar de la “despensa”, mientras que para mantenerse hay que comer con cuidado, sin bajar la guardia, pero sin restricciones.
Aquí es donde encaja una de mis frases favoritas: “hay que comer de todo, pero no hay que comérselo todo”.
Por lo único (que no es poco) por lo que podemos considerar más difícil mantener el peso que perderlo es por el plazo de tiempo que nos planteamos. A ver si me explico: Cuando queremos perder peso nos planteamos conseguirlo en un periodo de tiempo más o menos concreto, por ejemplo, “tengo que perder 15 kilos en un año”. Pero cuando queremos mantener el peso que hemos conseguido no nos planteamos “tengo que mantenerlo durante un año”, sino que el planteamiento es a mucho más largo plazo (para siempre) y aquí es donde radica la verdadera dificultad del mantenimiento, ya que en un período largo de tiempo van a aparecer muchos más contratiempos que dificulten alcanzar nuestros objetivos. Y esto también lo tenemos que tener en cuenta.


jueves, 21 de enero de 2016

atrapa la felicidad

SONRÍE. Dibuja siempre una sonrisa . Cuando te sientas triste sonríe.
La sonrisa auténtica provoca en los demás confianza hacía con nosotros.
La sonrisa inteligente, nos hace sentir mejor.

ACEPTA todo de buen grado. Aparta toda queja. No seas amargado.
No es simplemente aceptar, es hacerlo de buen grado. Es suspender nuestro juicio acerca de si nos gusta o no nos gusta, si nos parece bueno o malo.
Notarás cómo surge tu sabiduría interior. Brotará con fuerza tu riqueza de bondad.

SÉ POSITIVO. Pon el foco en lo que te da fuerza y te hace sentir bien.
Para ser positivo debo mirar el mundo, lo que me ocurre, analizaré la situación poniéndola en positivo. La realidad es según sea tu mirada, positiva o negativa.
Tú decides. Aprender a mirar de manera positiva pide práctica. Es un arte.

SÉ OPTIMISTA y rodéate de la gente que lo sea.
Deja que las cosas sucedan. Tú decides lo que quieres hacer y cómo lo vas a hacer. ¡Muévete por valores y haz las cosas con energía positiva!

VIVE ALEGRE, pues enfadado, llenas tu cuerpo y tu mente de malestar.
La alegría es emoción expansiva. Genera un sentimiento interior de luz y de frescura.
A ser alegre se aprende y debe ser uno de tus principales objetivos en la vida.
Aplícalo a las cosas sencillas de la vida, a lo cotidiano y ordinario, a tu trabajo personal. 

VIVE EL AHORA. Deja el pasado y el futuro a un lado.
Lo único real es el ahora. Lo que en estos momentos estás haciendo.
La manera de utilizar la mente es muy importante para alcanzar la felicidad.
No debes ser “rumiante del pasado”. Que tu presente fluya.

SERENIDAD: Búscala siempre; dedica tiempo al silencio y a la paz.
La serenidad brota siempre del interior, de la aceptación de ti y de los demás.
Pensamos que: tristeza, ira, miedo, desidia, nos lo provocan los otros.
Y ocurre que discutimos para defender nuestro “yo”. Debo reconocer mis errores.
La serenidad es una virtud que nos ayuda a mejorar nuestra calidad de vida y nos permite ser sus verdaderos dueños. Podemos influir sobre nuestra mente, cuerpo y emociones con el objetivo de atrapar la felicidad.

¡CELEBRA LA VIDA! Celebra el milagro de tu existencia cada día.
Abre la ventana de tu vida, deja que entre el sol de la mañana y el frescor de cada noche.
Que tu cuerpo se incorpore a esta dinámica de atrapar la felicidad.
Conecta con tu “niño interior”. Saltar y bailar te devuelven, por un momento, a tu niñez.
Es un estado de naturalidad, y creatividad. Vive la vida como una aventura feliz.
Canta, juega, baila y hazlo con una mirada limpia, jubilosa, espontánea, sorpresiva.
(anónimo)