miércoles, 7 de septiembre de 2016

el sombrero mágico

Érase una vez un mago que iba por un camino por el que no había árboles que le dieran sombra.
¡uff! ¡cuánto sol! ¡qué calor!
Pero bueno, yo soy mago –pensó- seguro que encuentro algo en mi chistera que me sirva para protegerme del sol. Y entonces sacó de la mochila su chistera, la golpeó con su varita  y dijo las palabras mágicas
¡abracadabra!
Metió la mano en la chistera y sacó… ¡un conejo!
Esto no me sirve…
¡abracadabra! Y salió una paloma
Y así siguió ¡abracadabra! Un pañuelo 
¡abracadabra! Una baraja, ¡abracadabra! confetis…
¡no hay manera!
Desesperado, desistió de seguir intentándolo, se puso su chistera dispuesto a seguir su camino y entonces se dio cuenta de que había estado buscando lo que ya tenía.